De la cuerda corta al primer 180
Qué se trabaja en las primeras sesiones y por qué la salida asistida cambia la forma de aprender. Postura, brazos y cómo levantarte sin pelear con el agua.
Leer la nota completaSi venís pensando en subirte a una tabla por primera vez, o ya tenés algunos saltos encima y querés afinar el edge antes de tirarte a un kicker, este es el punto de partida. Armamos sesiones en cable park y lancha para riders de Buenos Aires y alrededores, con instructores que corrigen postura, agarre y canto en el momento. Hay módulo de principiantes con cuerda corta y salida asistida, y línea de rampas para quienes ya se animan a saltar.
Los cupos por grupo son limitados para que cada rider tenga tiempo real en el agua. Escribinos por contacto y te confirmamos el próximo turno disponible.
Ver cómo trabajamos en cada sesión
Si recién arrancás o ya estás buscando tu primer 180, hay tres notas que resumen lo que más se repite en el agua. No son manuales: son apuntes de instructores y riders del grupo, escritos después de varias salidas en el cable park y en los lagos.
Los cupos por grupo son chicos a propósito: cada rider necesita tiempo real en el agua y correcciones que se hagan en el momento, no después. Si es tu primera vez, arrancás con cuerda corta y salida asistida. Si ya tenés recorrido, entrás directo a la línea de rampas. Contanos qué nivel tenés y te confirmamos el turno más cercano.
Antes de reservar podés ver cómo trabajamos cada sesión y qué incluye la escuela y el alquiler de equipo.
No hay una fecha mágica de fundación. Hay un grupo que empezó a juntarse en el cable park de zona sur, prestándose tablas y chalecos, hasta que la cosa se ordenó. Esta es la secuencia real de cómo pasamos de dos amigos con una cuerda corta a una agenda fija de sesiones guiadas, clinics y salidas a lagos.
Arrancamos con dos tablas compartidas y un instructor que corregía postura y agarre desde el muelle. Sin cupos ni horarios: se coordinaba por mensaje el día anterior según viento y caudal del cable.
Se formalizó la salida asistida. La cuerda corta permitió que quien nunca se subió a una tabla sintiera la tensión del cable sin el recorrido completo. Ahí aparecieron los primeros 180 de varios riders del grupo.
Los que ya pasaban la línea recta entraron a trabajar edge, transferencia de peso y timing de extensión. La corrección se hacía en el agua, en la misma sesión, antes de que el error se volviera costumbre.
Se armó el grupo para coordinar viajes a lagos, torneos amistosos y asados post sesión. Los cupos quedaron limitados por grupo para que cada rider tuviera tiempo real en el agua y no una fila eterna en el muelle.
Sumamos tablas, chalecos y cascos en alquiler, y abrimos la opción de sesiones en lancha para quienes quieren probar fuera del cable. La comunidad sigue creciendo con riders de Buenos Aires y alrededores.
Si querés engancharte en el próximo turno, escribinos por contacto y te confirmamos cupo según tu nivel.